Reconocimiento de obra de Emilie Floge
Viena en 1900 Citamos a modo de ejemplo del espíritu de la época la visita de Rodin a Viena más específicamente a la tertulia de Berta Zuckerkandl en junio de 1902. Berta era una influyente crítica de arte y evocaría aquella tarde en su autobiografía: “Klimt y Rodin se habían sentado junto a dos jóvenes mujeres de considerable belleza, y Rodin las contemplaba embelesado […]. Alfred Grünfeld [que había sido el pianista de la corte del emperador Guillermo I y vivía entonces en Viena] se sentó al piano el gran salón, con las dobles puertas abiertas de par en par. Klimt se acercó a él y le pidió: “Por favor, tóquenos algo de Shubert”. Y Grünfeld, puro en boca, tocó melodías etéreas que se quedaban flotando en el ambiente con el humo del cigarro. Rodin se inclinó hacia Klimt y dijo: “Jamás había experimentado una atmósfera como como ésta: su trágico y magnífico fresco de Beethovhen; su exposición inolvidable, catedralicia; y ahora este jardín, estas mujeres, esta música […], y to...




